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“Naj Tunich”, nueva exposición de Pablo Vargas Lugo en el Proyecto Siqueiros: La Tallera

El pasado jueves 2 de agosto, en rueda de prensa se dieron a conocer los detalles de la exposición “Naj Tunich”, a inaugurarse el próximo sábado 4 de agosto en las instalaciones del Proyecto Siqueiros: La Tallera. En dicha actividad se contó con la participación de la directora de La Tallera, Taiyana Pimentel; del artista y creador de la exposición Pablo Vargas Lugo; el curador de la exposición, Michel Blancsubé; y de la subdirectora de La Tallera, Giuliana Prevedello.

Taiyana Pimentel, directora de La Tallera, aseguró: “La más reciente producción de Pablo Vargas Lugo que en estos últimos años ha estado exhibiendo una cantidad de ideas y sobretodo resultados en proyectos muy interesantes. Recordarán ustedes la propuesta de hace unos meses, ‘Atlas’, en el Museo Universitario del Chopo y en esta ocasión tenemos una nueva producción, titulada ‘Naj Tunich’, un proyecto de investigación y de elaboración artística en el que Pablo Vargas llevo acabo con uno de sus más cercanos colaboradores, el también curador de esta exposición Michel Blancsubé, fue una aventura, una exposición que se convierte en una experiencia sorprendente la forma en la que se transforma La Tallera, en un espacio de vivencias primarias y fundacionales que nos desplaza hacia espacios originarios e ideas muy conectadas con la existencia misma. Cuando inauguramos el proyecto de La Tallera en algún momento uno de los planteamientos, de las vocaciones y de las líneas de trabajo de este museo eran precisamente hacer cierta conexión con los lugares que rodean la zona de Morelos, lo que implica también desplazarse hacia un lugar que no era el centro del discurso de muchos artistas, como es la ciudad, sino encontrar en esos otros lugares posibilidades discursivas, lenguajes que fueran igual de conmovedores y que también pudieran discursar con el espacio que somos. Y este trabajo de Pablo Vargas Lugo es un ejemplo muy bien logrado de eso”.

Pablo Vargas Lugo, artista y creador de la exposición “Naj Tunich”

Giuliana Prevedello, subdirectora de La Tallera

Pablo Vargas Lugo, artista y creador de la exposición “Naj Tunich”, inició su participación agradeciendo a todo el equipo de La Tallera por el trabajo realizado “Quienes nos han apoyado y han estado cerca de este proyecto, en todo el proceso de producción y el montaje. Me acerqué a Taiyana Pimentel para proponerle este proyecto en mayo de 2017, justo después de haber terminado un viaje de investigación y filmación a este lugar que se llama ‘Naj Tunich’, en ese momento Taiyana encontró lo pertinente que era este proyecto para un espacio como La Tallera porque ‘Naj Tunich’ es una cueva que está en Guatemala y que tiene la mayor muestra de pintura rupestre del área maya. Encontrada esta conexión muy directa entre la pintura rupestre y la pintura mural como esta otra versión de la pintura sobre el muro se convierte en un vuelco interesante, aunque evidentemente la intención de las pinturas de ‘Naj Tunich’ es muy diferente a cualquier intención que pueda tener algún muralista del siglo XX y posterior. Me interesó ‘Naj Tunich’ hace más de 10 años, es un proyecto que lleva cocinándose en mi mente hace mucho tiempo, a raíz de mi interés e el arte maya, particularmente en la escritura jeroglífica maya que se encuentra en este límite en el cual está muy cerca el dibujo de la figuración que de la escritura, es una escritura jeroglífica muy particular, es como un lenguaje escrito que se desarrolló muy lejos de todas las otras fuentes de lenguaje escrito conocidas en Asia, África y Europa, con características muy específicas, es una escritura que se deriva de los primeros jeroglíficos del área mixteco/zapoteca, de algunos que se encuentran en el área olmeca, pero se desarrolla en un lenguaje mucho más rico y sofisticado en el área maya. Esta cueva fue ocupada, tiene rasgos de ocupación fechada, entre el 200 y 900 de nuestra era, coincide con lo que se considera el clásico maya y además podemos encontrar evidencias de visitantes de Calakmul, Tikal, El Caracol, de las que eran metrópolis mayas de ese momento. En ‘Naj Tunich’ sucedían rituales de élite a los que tenían acceso personajes muy particulares y al termino de esta época dejan de verse las escrituras fechadas, se considera que la ocupación ritual de la cueva todavía continúa durante unos siglos, pero se olvida su existencia hasta 1979 cuando es descubierta por accidente por Bernabe Pop, un campesino de la zona, esto está en el Petén guatemalteco. Otra característica muy fascinante y triste es que apenas a 10 años de ser descubierta y salir a la luz pública la cueva fue vandalizada en un acto que todavía no tiene una explicación clara, y desde entonces fue cerrada al público, su acceso es restringido a grupos de investigadores o a personas que demuestren un interés en su conservación o en la difusión cuidadosa de su contenido. Me acerqué en tres ocasiones al Ministerio de Cultura de Guatemala para lograr acceso a la cueva, alguna vez me lo dieron pero no tenía fondos, finalmente conseguí fondos a través de la Fundación Jumex en mayo de 2017 en compañía de James Brady quien fue uno de los primeros arqueólogos rupestres en investigar la cueva; la arqueóloga Megan E. O'Neil que en ese momento trabajaba en Museo de Arte del condado de Los Ángeles en la colección Mesoamericana; Rafael Ortega un frecuente colaborador fotógrafo de cine; Michel Blancsubé al que invité por su trabajo curatorial, por su conocimiento a mi trabajo y porque es el único curador que conozco que también es espeleólogo e hicimos el viaje de tres días. La obra principal de la exposición es un video titulado ‘Luz y sonido’ en el cual se muestra un recorrido por la cueva y se muestra una versión de esta cueva como especie de espectáculo arqueológico que va pidiéndonos que salgamos de ella, es un recorrido del fondo de la cueva que está aproximadamente a unos tres kilómetros de la entrada, mostrando el estado de los dibujos, algunos intactos, algunos vandalizados, y una serie de acciones dentro del video que emula al acto de vandalización, pero con la intención de recoger y difundir lo que está en es lugar, no es muy conocido. Alrededor del video podrán apreciar una seria de obras que hacen una referencia a lo que está sucediendo, como dibujos en la cueva que son mostrados a través de un proceso de distorsión, de estiramiento, como desparramados en el espacio; también alcantarillas haciendo alusión tanto a los cenotes que puntean la zona maya, haciendo alusión a este otro mundo subterráneo que nos rodea a quienes vivimos en las ciudades tan lejos de estos otros ambientes subterráneos, de estas cuevas calcáreas de la zona maya; y veremos también un tapete que es una figura que verán alrededor de la exposición, tres veces punteando el recorrido dentro de la cueva, este es un tapete de inspiración masónica, las referencias a la masonería que encontrarán puntualmente en esta muestra, que puede resultar problemáticas quizá para algunos puristas, tienen que ver con dos ideas de secrecía, porque a este lugar sólo podían acceder personas muy específicas y eso está listado en los jeroglíficos y el lugar de la cueva en el ritual masónico también es un sitio muy importante, de transformación. Me interesaba mucho lidiar esta idea de ritualidad que tenían los mayas, que apenas podemos atisbar que clase de rituales se llevaban cabo ahí, y este otro ritual que sucede aún en el mundo contemporáneo, de una sociedad secreta que se guarda sus códigos y sus interpretaciones para sacarlas al mundo en diferentes maneras, referencias a la secrecía ocurridas en diferentes instancias y van a escuchar un llamado flauta también en el video, llamado de flauta de Papageno de ‘La flauta mágica’ de Mozart, un rejego iniciado a un ritual inspirado en los rituales de iniciación masónica, el llamado de Papageno hace una referencia a estos rituales de iniciación como a los pájaros se van a escuchar en la selva que rodea la cueva”.

Michel Blancsubé, curador de la exposición “Naj Tunich”, agradeció formar parte de este proyecto: “Visitar nuevamente una cueva más en mi obsesión por las cuevas, aunque practico mucho menos la espeleología como en los ochenta y noventa, fue un placer enorme, la cueva es bellísima y no presenta mucha dificultad de penetración ni para caminarla. Encontrarme con la exposición ha sido un placer. Lo que siempre me gustó mucho en el arte que nos propone Pablo Vargas Lugo es que busca analogías, cosas muy lejanas y genera cosas lógicas como relacionar los mayas con los masónicos. Me encanta su traducción plástica en este espacio, dando libertad al público para apropiarse su propuesta para activarlo en su propia historia. Pablo Vargas aprovechó todo el espacio imaginado por Siqueiros de manera muy sorprendente y eficiente”.

Giuliana Prevedello, subdirectora de La Tallera, acotó: “Este proyecto también ha dado pie para que La Tallera invitara a otros artistas de Centroamérica a participar en nuestro programa de residencias internacionales, Patricia Belli de Nicaragua, Priscilla Monge de Costa Rica y Sandra Monterroso de Guatemala, quienes han estado trabajando en esta institución para mostrarnos también parte de su visión, como Pablo Vargas lo ha hecho, para desarrollar actividades que se enfoquen en relacionarse con la comunidad de La Tallera y de Cuernavaca. En este sentido en la redes sociales podrán encontrar la actividades paralelas a la exposición que llevaremos a cabo en próximos días, como una interesante expansión de ‘Naj Tunich’ en La Tallera”.

“En 'Naj Tunich' Vargas Lugo compara y mezcla las simbologías masónicas y mayas, asociándolas por la manera en que sus rituales envuelven de misterio sus propias prácticas y versiones del origen del mundo y las leyes que los regulan. Actúan en el secreto propio de la puerta cerrada, manteniendo el acceso limitado y abonando al misticismo”, menciona el texto curatorial de Michel Blancsubé.

Taiyana Pimentel, directora de La Tallera

Michel Blancsubé, curador de la exposición “Naj Tunich”

La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes, a través de Proyecto Siqueiros La Tallera, presentan “Naj Tunich” de Pablo Vargas Lugo, exposición que toma el nombre de una cueva ubicada en Guatemala cerca de la frontera con Belice, famosa por albergar la mayor cantidad de pinturas rupestres de la cultura maya.

La muestra tiene como eje principal una instalación que resultó de la expedición a la cueva de Naj Tunich. Se inaugurará el sábado 4 de agosto a las 12:00 en La Tallera, recinto ubicado en la calle Venus 52, Jardines de Cuernavaca, en Cuernavaca, Morelos, abierto al público de martes a domingos de 10:00 a 18:00 hrs. informes al teléfono: (777) 160 11 90 y/o al correo electrónico: tallera.difusión@inba,gob.mx.

A través de la exposición, el artista profundiza en temas como la destrucción de la información, la inaccesibilidad, el arte público, la complejidad intercultural y los dilemas de la conservación. Para el viaje que inspiró la muestra, realizado en mayo de 2017, Vargas estuvo acompañado por un especialista en la cultura maya, un arqueólogo y un equipo de filmación, con el propósito de recabar imágenes de su interior y después crear una instalación.

Descubierta en 1979, esta caverna guatemalteca ha resguardado en sus paredes pinturas rupestres, en las que se distinguen glifos y representaciones antropomorfas, dibujadas a lo largo del primer milenio. La cueva fue cerrada al público en 1989 después de sufrir actos de vandalismo, y desde entonces solo se abre esporádicamente a investigadores y especialistas.

El proyecto Naj Tunich contó con el apoyo de Fundación BBVA Bancomer, Fundación Jumex, Efiartes, el Sistema Nacional de Creadores de Arte del FONCA y el Ministerio de Cultura y Deportes de la República de Guatemala.

Pablo Vargas estudió Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Entre sus muestras individuales más importantes se encuentran Atlas, en el Museo Universitario del Chopo (2018); Micromegas, en el Museo Rufino Tamayo y el Museo Amparo de Puebla (2014); Intemperie, en el Museo Experimental El Eco (2012); Eclipses for Austin, en el Blanton Museum of Art de Austin (2009); Contemporary Projects, en el Museo del Condado de Los Ángeles (2005), y Congo Bravo, en el Museo de Arte Carrillo Gil.

Su obra se ha exhibido en la 26a Bienal de São Paulo y la 5a Bienal del Mercosur, y en instituciones como el Palais de Tokyo, en París; el Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid; PS1, en Nueva York; UCLA Hammer Museum de Los Ángeles; OPA en Guadalajara y el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la UNAM, en la Ciudad de México. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del FONCA.

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